sábado, 12 de julio de 2008

D6

En la cima de la desesperación. En el libro de las quimeras. Soy el ocaso del pensamiento y el brevario de la podredumbe. Los silogismos de la amargura junto con la tentación del existir, son mi historia y utopía. Del inconveniente de haber nacido, dentro de lágrimas y santos, es la mayor desgarradura. La caída en el tiempo esta llena de anatemas y admiraciones. Es el adios a la filosofía, a los ejercicios de admiración y otros textos. Estas son las malditas conversaciones con ese maldito yo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Francamente, me reí de tanta complicidad.
Hay algo que aún me sorprende y es cómo de pronto uno puede encontrar a alguien a quien ciertamente desconoce y por quien, al mismo tiempo, uno siente gran simpatía.
Esa simpatía me asalta al leer tus escritos.

Byron, sigue como gustes.
Confío en tu estilo.

El hecho que haya alguien como tú me da fuerza para nadar contra corriente ante hipocresía y vanidad.

Ignacio (para los amigos)
¡Este maldito yo!

Amalia dijo...

¡yo estoy leyendo ese libro!
Y casi muero en el intento...

saludos

rosario