sábado, 29 de noviembre de 2008

Pasión

Pasión e ídolos. Su consecuencia es el fanático: apasionado de la desdicha. Estos son los secretos del desgarramiento, de la incertidumbre perdida en una vida que no es propia. El apasionado, es aquel que no percibe los efectos de la admiración: el descenso a las profundidades de la escencia misma exige silencio. El talento que pocos poseen, la paciencia. Toda forma de talento va acompañada de una cierta desverguenza, de una especie de esperanza que avanza a paso de tortuga. Pero es una luz que no se extingue. Los libros y la musica son sus únicos temas de conversación. Apasionado, hemos de verlos en todos lados. Pero esta pasión conlleva a una competencia; todos pretenden la perfección. Amor que se cultiva, amor que exige devoción. No hay paz dentro de el, es una pugna constante entre lo racional y lo irracional de los actos y pensamientos. Un hombre de ninguna parte, de todos lados. Un animal vegetal que ha destruido su vida, para cultivar la de su maestro. Lo que cuenta en ellos no son sus sueños, sino sus impulsos. Ellos sienten lo que piensan, de hecho no piensan: estallan. Un fanático sin apego, es un fanático sin convicciones, un pensador híbrido, un ser que se destruye con cada acto. Han pasado de ser sujetos ha objetos. Objetización. De objetos a cosas. Cosificación. Reificación, extrañamiento, un hombre totalmente alienado en su pasión. Jamás se encontrará a si mismo.

El Fin y el Comienzo

Es hora de que por fin lo supieras. Es imposible tomarle el sabor a la vida si no se tiene lengua. Todo el horror que has descubierto. Todas las mentiras que te encubrían. Todas las cosas que tus padres dicen. No es mas que hecharle gasolina a la casa que se incendia. Nuestra arma. Disparos de eco. Retumban en los oidos de los mentirosos. Pues creías que tus rodillas se curaron. Ya no me sorprende lo que digan. Estos sueños destrozados y promesas muertas no permanecerán para siempre como tumbas. Todos crecen. Entre los tornados. Todos crecen. Entre los terremotos. Todos crecen. Literalmente nada permanece igual.¿Podemos empezar de nuevo? Volver a lo que significaba en ese entonces. Es más que una pregunta o palabras. Es hacer que siga siendo válido esto. Extraño ese lugar que nos vio crecer. ¿Serías capaz de arriesgar todo por volver a lo que fue? Hoy, de alguna manera, todo ha cambiado. ¿Es acaso que hemos sembrado mal? Mira todo lo cosechado. Eso no es lo que queriamos en nuestras vidas. Vamos. Podemos empezar nuevamente. Derribar todos los muros podridos en mentira y traición. Yo sé que en algún lugar todavía quedan virtudes como la honestidad. La prueba más difícil es ver lo que está dentro del corazón. Hemos nacido con las mismas canciones y con los mismos juegos. No esperemos mas para cambiar. Por eso creeme cuando te digo que es asi. Aunque las nubes sigan moviéndose y cambiando. Es el momento de aprender la lección más dolorosa de todas. Finalmente abrir los ojos y ver lo feo que era detrás del disfraz. Todo los que hemos odiado en la vida se vuelve a levantar. Pensar que cada momento que pasamos, cada segundo que hemos compartido sólo se hace nada. Bienvenido el día en que abrimos los ojos. Es el fin del comienzo.

martes, 11 de noviembre de 2008

Redención

Y ella dijo: "lo que escribió es muy similar a lo que siempre habló que eran frases completas de libros. Que la felicidad no es real, que la nobleza es la amargura. Él siempre se guiaba por lo que decía Schopenhauer o Cioran, pero su vida era un libro, no era a partir de su experiencia".
Y ahora, aquí, yo, muerto le dije: "Si decidí acabar con mi vida fue porque descubrí que es infinitamente preferible no ser a ser.Yo, como fiel seguidor de la escuela pesimista, que considera este mundo como el peor de los posibles (el infierno mismo) debía cumplir con mis principios... Si decidí terminar con mi vida fue justamente para rescatar mi espiritualidad y perfección de un mundo como éste, temporal, efímero y lleno de dolor.No se afanen en buscar mi cuerpo, porque no creo que lo encuentren jamás, pues lo que es noble sólo aparece una vez y después desaparece.La contemplación o la vida filosófica. El fatalismo de Schopenhauer o Mainländer va más allá de lo que le ocurre a cada uno. Es que el sentido mismo de la vida está condenada al fracaso porque la voluntad es un impulso ciego". Y he aqui todo lo que es la vida, un medio para poder llegar a la redención total.