sábado, 12 de abril de 2008

El Suicidio de la Humanidad

Nacido en una pesadilla, por el dolor. Los niños aprenden las reglas a latigazos, privándole todos sus pensamientos. Para nunca ser libre, para nunca conocerse a uno mismo.
La duda y el escepticismo son la opción de los ignorantes y los cobardes, de la cual este sistema se alimenta día a día. Pero yo estoy lo suficientemente fuerte, conozco el deterioro de esta sociedad, veo cada día como en este infernal ambiente automatizado por las máquinas se tejen las redes de un sistema de esclavización. La esclavización primero del cuerpo y luego de la mente.
Botellas vacías y días vacíos, una vez más el alcohol llega al torrente sanguíneo. Venas envenenadas que bombean con miedo... succionando el claro más oscuro. Cigarrillos, marihuana, cocaína consumidas, contribuyendo a los señores de la droga, contribuyendo al narcotráfico. La salud se arruina completamente, contaminando el aire con sus toxinas infiltradas. Drogas en perfeccionamiento para una mejor alteración del mundo, un sedante para ocultar la realidad.
Pero lamentablemente esta droga esta dando cierto grado de resultado, no en mí sino en la debilidad de la masa, porque esta sociedad sabe como sortear sus números en el programa, están controlando cada suspiro, cada movimiento, cada vida nacida, e introduciéndola en su listado inmediatamente. Cada vida es una cierta cantidad de dinero que se transforma en plusvalía con el tiempo, que llena de avaricia y egoísmo este mundo. Todos caen en su felicidad sumisa, en una falsa identidad, y yo teniendo que soportar a todos los mal nacidos que promueven este mensaje, haciendo de esto una publicidad barata construida por los "clones descerebrados"... es cierto para ellos doy asco, ya que no he caído en su telaraña.
Puedo ver el suicidio lento del hombre moderno, percibir el olor a espanto de los autosenteciados por su libertinaje, sentir como mueren con su propia droga los bastardos, como sus cuerpos están en la descomposición y como se pudren sus almas día a día. Han terminado por cavar su propia fosa y nosotros seremos sus sepultureros.