Nunca sabré cómo se siente ser libre. No importa lo mucho que tenga que decir de las lecciones de la vida. La única manera de conocerla es haciendo valer las promesas. Una vez más todo mi mundo se desmorona. Son las palabras que demuestran lo mucho que sé sobre la nada absoluta. Vacio. Este lugar es horrible pero me es familiar. No puedo creer lo facil que pudiste cerrar los ojos, aunque sé que estos días tendrán un final.
Exigir que todos maduren a tu ritmo es derramar el presente. No se nos puede llenar la mochila con estigmas del pasado. De tu pasado. Es asi la vida, debemos desenredar la madeja por nosotros mismos. La cuestión. Caer en las mismas tonterías que todos, para aprender. Pero cuando usted se sienta alrededor de nosotros y nos comienza a hablar de pura mierda, intentando demostrar su sabiduría. Su sabiduria para mi suena vacía.
Boca grande. Amplias palabras que dicen más que cualquier libro. Algunas cosas siempre estarán mejor sin decirlas. Así que no quiero malgastar mi tiempo golpeando mi cabeza contra las paredes. Esta vez no.
Pues no hay nada en mí de tu maldita humanidad. La diferencia entre tu y yo es imposible que la entiendas. Pisar por sobre los sueños de los hombres. No quiero ser igual que tu. Y puesto que no pudiste poner una bala en mi cara, me dañaste por la espalda. Está es la manera que usted puede sentarse a masticar las palabras y a escupir veneno. Padre: me das asco.
Exigir que todos maduren a tu ritmo es derramar el presente. No se nos puede llenar la mochila con estigmas del pasado. De tu pasado. Es asi la vida, debemos desenredar la madeja por nosotros mismos. La cuestión. Caer en las mismas tonterías que todos, para aprender. Pero cuando usted se sienta alrededor de nosotros y nos comienza a hablar de pura mierda, intentando demostrar su sabiduría. Su sabiduria para mi suena vacía.
Boca grande. Amplias palabras que dicen más que cualquier libro. Algunas cosas siempre estarán mejor sin decirlas. Así que no quiero malgastar mi tiempo golpeando mi cabeza contra las paredes. Esta vez no.
Pues no hay nada en mí de tu maldita humanidad. La diferencia entre tu y yo es imposible que la entiendas. Pisar por sobre los sueños de los hombres. No quiero ser igual que tu. Y puesto que no pudiste poner una bala en mi cara, me dañaste por la espalda. Está es la manera que usted puede sentarse a masticar las palabras y a escupir veneno. Padre: me das asco.
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